Taberna La Huella

 

Calle Isla, 1, 41111 Almensilla
Teléfono: 678 46 78 52

Ser motero no es solamente tener una moto, o que disfrutes de viajar con ella, es toda una filosofía de vida. Todo buen motero conoce la sensación de libertad que proporciona viajar en moto. España es un país con una enorme afición por las motos y cada fin de semana, miles de motoristas recorren kilómetros de carreteras por toda la geografía, ya sea en grupos organizados o solos. Esta afición por las motos genera la demanda de un lugar de reunión o encuentro donde compartir experiencias y emociones. No se trata solo de disfrutar de esas escapadas, sino de empatizar con aquellos que comparten tu hobby. Y es que más allá de los prejuicios y estereotipos, los moteros son una comunidad muy numerosa que suelen tener aficiones en común. No solo la de montar su motocicleta y hacer largas rutas, sino también la de disfrutar de una cerveza fría, gastronomía local o buena música. Sentirte parte de esa comunidad es una de las formas más especiales de disfrutar de esta experiencia.

La Huella, no es una taberna tradicional. Dicen sus feligreses que son “Gente con buen gusto, que se mezcla con quien tolera a los incomprendidos e inadaptados del sistema, bohemios de las tascas y cuevas en general y amantes de los caldos fermentados”. Este es un original bar de pueblo donde todo el mundo se conoce, el ambiente es familiar y la puerta suele estar llena de motos. Aquí acuden moteros de todos los clubes del país, además de organizar rutas con salida y llegada en La Huella. Buena cerveza, buena música y buen ambiente. Estos son sus reclamos. Aunque sin duda lo más destacable es la música en vivo, sus conciertos son míticos en nuestra provincia. Clientes de todo tipo dependiendo de la hora. Lo mismo te encuentras un señor mayor con su botella de mosto, que unos moteros con sus pintas hippies o un trabajador de la zona tomando un café con media tostada.

Al frente de Taberna La Huella esta José Fernández Millán, un almensillero amante de las motos, que empezó muy joven trabajando en los negocios de hostelería de su familia. Una familia que llego a regentar 18 establecimientos, sobre todo en el Aljarafe, (Coria, Bollullos, Umbrete, Benacazón…). El padre de José le cedió un local que tenía en Matalascañas y allí se puso en marcha el 27 de julio de 1992 el mítico Harley, un bar motero que estuvo funcionando 10 años. Al volver a Almensilla José inauguró el club Ciclope Harley-Davidson que estuvo en marcha varios años hasta que en 2014 abrió La Huella, una antigua cochera reformada como taberna motera. Una de las cosas que hace único este lugar es la decoración. Cacharros de todo tipo, por todas partes, que José ha conseguido de sus propios clientes, de derribos de la zona o buscando en los lugares que ha visitado. Un espacio repleto de objetos curiosos, antiguos, diferentes y llenos de historia, que se han ido acumulando desde su apertura. Un recorrido lleno de sorpresas donde es posible encontrar prácticamente de todo: bicicletas Chopper o trajes de motero mezclados con cuadros antiguos, aperos de labranza, yuntas de bueyes, radios antiguas, lámparas de bronce, carburadores de motos… Un totum revolutum muy mezclado, en un desorden organizado. Si avanzamos por el local vamos descubriendo distintas estancias repletas de estos objetos hasta llegar al enorme patio, en parte techado, donde se dan los conciertos en directo. Un patio con estética de taller de reparaciones, donde los bancos largos de madera se mezclan con neumáticos, bidones o bicicletas que cuelgan del techo. La decoración es tan abrumadora que es difícil de explicar.

Taberna La Huella ofrece una cocina sencilla a partir de recetas tradicionales y elaboradas con productos de la tierra. Aquí es la comida la que acompaña a la cerveza (y no al revés). Platos de tomate aliñado, anchoas y mejillones gigantes, carne mechá o en saladilla de atún. Sus platos estrellas son la carrillá al oloroso, menudo, espinacas, garbanzos con langostinos, pollo al ajo dorado, churrasco de pollo al P.X. carne con tomate o merluza a la Roteña. Sin olvidar los embutidos, tanto ibéricos como blancos: Chorizo picante e ibérico, morcilla de hígado y serrana o queso Viriato Gran Reserva. Pero la reina de las fiestas en esta taberna, es indiscutiblemente, la cerveza. Desde su propia marca (La Huella) hecha por Cervezas Parterre, Paulaner, Águila sin filtrar, Heineken, Estrella Galicia, Victoria, Desperados, Radler o Cruzcampo, entre otras. El clima y la diversidad de nuestros paisajes son propicios para la moto. En Sevilla el placer de viajar sobre dos ruedas se multiplica. Taberna La Huella se ha convertido en estos años en un legendario punto de encuentro de estos aficionados. En este original espacio se celebran todo tipo de eventos que hacen participes a sus clientes: cumpleaños, karaokes, despedidas de solteros, además de sus famosos conciertos de rock. Me contaba José que este mismo mes tienen una boda. Taberna La Huella es un lugar perfecto donde pasar una tarde del fin de semana con los amigos. Un espacio único en España que no podéis dejar de conocer, seáis moteros o no.

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One Comment

  1. Sin lugar a dudas una perfecta descripción de lo que acontece en ese mítico, inigualable y genuino lugar.
    Se olvidó mencionar al Manolito que solo hay que decirle que deje navegar a su imaginación y te comes un plato o montadito con estrella ” Bocato di cardinali ”
    La atención puesta por tod@s es formidable 🙌🙌🍻🎸®️😄🤘⛵

     

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