Restaurante Ochando

Volvemos a Ochando. Y no es una visita cualquiera. Lo hacemos después de la consecución de su merecida estrella Michelin, con la excusa perfecta: una comida de la Academia de Gastronomía y Turismo de Sevilla. Una de esas citas que acaban convirtiéndose en algo más que un encuentro profesional; una comida entre amigos, con el restaurante cerrado en exclusiva para nosotros, donde todo fluye con naturalidad. En ese ambiente relajado y cómplice, es donde realmente se percibe la esencia de un proyecto que ha dado un paso adelante sin perder su identidad.

Si Sevilla es una despensa privilegiada, lo que ocurre en Ochando es la interpretación más afinada de este territorio. Aquí no hay artificios innecesarios: hay producto, hay técnica y, sobre todo, hay fondo. Literalmente. La nueva carta de Ochando es un auténtico tratado de los mejores fondos de la provincia. Juan Carlos Ochando se confirma como un verdadero mago en este terreno, un cocinero que domina como pocos el arte de construir sabor desde la base. No es exagerado llamarlo ya el “chef de los fondos”, porque en cada plato hay una profundidad, una intención y un trabajo que no siempre se ve, pero que se percibe en cada cucharada. Con un interior para unos 20 comensales que se complementa con varias mesas en la terraza, Ochando presenta actualmente un local diáfano y luminoso, de estilo sobrio y minimalista, articulado en torno a su pequeña barra de servicio, con mesas de madera, grandes ventanales y suelos de gres porcelánico imitando madera. El logotipo en madera maciza de la fachada, diseñado por Miguel Ferrera Ilustración & Diseño e inspirado en los azulejos que visten su barra, junto con los detalles decorativos a cargo de Elena, terminan de definir un espacio con identidad propia. Un concepto que, además, evolucionará en los próximos meses, ya que durante este verano el restaurante afrontará una importante reforma con la que ampliará al doble la capacidad de su comedor.

En su oferta adivinamos una mirada puesta en una despensa tradicional y la importancia de proveedores cercanos. A este cocinero le gusta que quien le visite reconozca en sus platos el sabor de su tierra, pero sin cerrarse a otras geografías, una asociación personal que consigue a través de la naturalidad y la humildad, marca de la casa. Una pequeña y dinámica carta, que va cambiando casi cada semana para ofrecer productos de temporada. Platos que podéis compartir pero que están concebidos para comer de forma individual. Aperitivos como la Sopa de temporada, Buñuelo de pringá, Cono de steak tartar, Cresta de gallo suflada, Panna cotta de queso San Simón y membrillo. Pases Principales como la Ostra con sherry mary, Ajoverde de pistacho y tomate pasificado (vibrante) , Espinacas esparragadas y huevo (meloso), Alcachofas del terreno, codium y marinera (delicado), Oreja con gamba blanca (sabroso), Kokotxas de merluza en amarillo, Calamar de potera y pimiento verde frito, Albóndigas de atún con guiso de cabrillas, Pescado, Solomillo ibérico, Rabo de toro, Ciervo a la bordalesa (profundo). Pases Dulces Cremoso de chocolate, crumble y helado de café, Tocinillo con naranja y yogur, Petit four. MENÚ OCHANDO 68,00 € / pax. GRAN MENÚ 85,00 € / pax.

La cocina de Juan Carlos ha evolucionado. Es ahora más madura, más consciente de sí misma. Integra la vanguardia sin renunciar a referentes reconocibles, logrando un equilibrio que conecta tanto con el comensal experto como con quien simplemente quiere disfrutar. Lo que pasa en esta casa es ya de nivel Estrella Michelin. Y quienes hemos salido un poco de casa, lo sabiamos desde que se puso en marcha. Es posible que esta propuesta no esté pensada para conquistar a todos los paladares, y esa postura, por supuesto, es respetable, aunque en ocasiones resulte difícil sostenerla con argumentos consistentes. Sin embargo, hay algo que no admite discusión: la honestidad que hay detrás de cada elaboración y el placer que despierta en cualquier comensal con un mínimo de curiosidad. Ochando no solo confirma su momento; lo reafirma con personalidad, coherencia y una propuesta que sigue creciendo sin perder el rumbo. En definitiva, Ochando es uno de esos espacios que no podéis dejar de conocer. Gracias a Elena y Juan Carlos por su hospitalidad.

Cocina Bodega Servicio Ambiente Precio
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Nota: Puntuación sobre 5 como valor máximo

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