Sibuya Sevilla

 

Calle Albareda, 10, 41001 Sevilla
Teléfono: 954 03 50 30

El sushi ya es un bocado habitual en España: lo comemos hace años y sin dudas fue la puerta de entrada para asomarnos al mundo del pescado crudo. Más tarde llegaron sus primos ceviche y tiradito, pero para entonces, nuestro paladar ya tenía cierta información asociada a la textura y al sabor del mar que no tiene contacto con el fuego. Y como pasa en todos los ámbitos, hay buenos y malos, hay excelentes y mediocres. Tal vez el sushi sea de los pocos platos en los que es muy difícil tapar los defectos y por eso resulta incomprensible cómo se convirtió en el rey del delivery: se trata de piezas frágiles, frescas, que deben ser hechas y disfrutadas en el momento porque cada minuto que pasa significa deterioro. Imaginar las piezas de sushi en la cajita saltando sobre la moto en el empedrado, haría estremecer a más de un sushiman de prestigio. El sushi tradicional busca respetar el sabor original de cada ingrediente, por eso se trata de piezas de pescado, arroz, soja, wasabi, jengibre y algas. Sin adornos. Y cada ingrediente tiene su función. Además, la cultura japonesa se expresa en la limpieza, la perfección de la pieza, la textura del arroz y del pescado, la temperatura y la presentación. Es cierto que el sushi tradicional evolucionó, y si bien el límite lo pone el comensal, lo ideal sería que las piezas respeten esa línea original. Pero al igual que una paella no puede llevar chorizo, porque se convierte en un arroz con cosas, el sushi no puede llevar nunca fruta. Bien, todo lo demás que conoces como sushi, es un puntapié a la cocina tradicional japonesa.

El sushi y las franquicias de comida japonesa son el segmento de comida especializada con mayor crecimiento porcentual en los dos últimos años superando a pizzerías, hamburguesas y bocadillos. Sibuya Sevilla es parte de una cadena de restaurantes japoneses en franquicia que presume de destacar por las mezclas culinarias que ofrece en su menú. Ellos lo definen como “un espacio innovador que intenta romper con el restaurante japonés tradicional”. Las ventajas de franquiciarte con esta marca es que es un restaurante japonés enfocado al estilo bar con un concepto en tendencia; además, no requiere personal altamente especializado y la inversión está adaptada al modelo de negocio. Prometen sushi delicioso, con calidad y ambiente chill. A la experiencia gastronómica, según los responsables de Sibuya, se suma un ambiente con una decoración tranquila y relajada donde la madera es la protagonista. Hemos comprobado que el resto del local no tiene nada de tranquilo. Un laberinto de pasillos por los que deambula una legión de jóvenes camareros como pollos sin cabeza, llegando a ser muy complicado conseguir que alguno se pare para que tome nota del pedido. La comanda nos llega en distintos tiempos de la cena, con lo que cada uno comimos en un momento diferente de la noche. 66,10€ una cena para tres. Para no enredaros con su enorme carta, os dejo un enlace para que podáis verla.

“Tienes que ir a Sibuya. Es el japo de moda en Sevilla” me habían dicho en varias ocasiones. Si tenemos que resumir que nos ha parecido este local, la mejor frase para definirlo es “más de lo mismo”. Sé que encontrar un local que nos ofrezca mucho más que comida, que se arriesgue y logre sorprendernos, no es sencillo. Cada persona tiene unos criterios y se basa en unos aspectos para determinar si un lugar es de su agrado o no. En el mundo de la gastronomía japonesa, sin embargo, considero que hay una serie de factores comunes que marcan la diferencia: No se puede escatimar en la calidad de los ingredientes. En el caso de la comida japonesa, la delicadeza de sus alimentos (pescados, mariscos, carnes, etc.) y su especial preparación, hacen que éste sea un punto clave. Por otro lado, un personal cercano. Por mucho que nos guste la comida de un sitio, difícilmente volveremos si no nos sirven bien; únicamente con esta combinación podremos disfrutar de un buen restaurante japonés. Sibuya Sevilla se queda a medio camino para considerarlo una experiencia de esas que te transportan a un auténtico local japonés. Correcto pero común, presentable pero convencional. Y sobre todo con un ambiente bastante estresante. Una máquina de hacer dinero, donde las mesas se doblan varias veces en cada pase. Lo que viene siendo una franquicia. Pero lo mejor es que saquéis vuestras propias conclusiones.

Compártelo en tus redes sociales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.