Abacería La Morada

 

Calle Manuel de Falla, 27 41907 Valencina de la Concepción
Teléfono 645 80 67 18

A veces se me escapan locales de estas características. Es raro que no estén entre nuestros artículos, pero evidentemente alguna vez ocurre que alguien me tiene que hablar de su existencia para darme cuenta que es imposible abarcarlo todo. Es el caso de Abacería la Morada. Fuimos a conocer el Mesón el Casca, y como una cosa lleva a la otra, Santi nos hablo del negocio que su hermano Martín tiene hace siete años en Valencina. Un original e interesante local situado en la zona del núcleo urbano de Valencina. Una zona del pueblo que mantiene la tipología tradicional de vivienda unifamiliar que se origina a partir de una antigua hacienda, en torno a la actual plaza principal, con vértice en la salida a la carretera Salteras. De hecho, el nombre de La Morada viene porque la calle donde se encuentra es conocida como la “Calle de los Moros” y porque esta casa de 1870 pertenecía a la Hacienda el Tilly. Unas construcciones que les daban a los que trabajaban con animales en aquellos años. Por eso, de ser una cuadra paso a ser posada con animales, para años más tarde convertirse en vivienda. Un coqueto espacio de luz tenue, con un salón de suelos hidráulicos decorado con adornos de latón y un pequeño patio. A la derecha, una barra con la cocina detrás y fuera una terraza con cuatro mesas perfectas para las noches de verano.

Martín es un hostelero de raza que lleva toda su vida alrededor de los fogones de los negocios de su padre primero, y después de sus propios proyectos. Un profesional que adquirió su amor por la cocina de su madre Lola, y ella a su vez de su madre Lola Chispa, dos estupendas cocineras de Valencina. De hecho, su madre es la que ha hecho siempre los guisos en el bar de su padre. Las cabrillas y las papas aliñada, el mojo picón o la pringa, eran sus platos famosos. Sus abuelos eran dueños de una carnicería hasta que años más tarde, El Casca, montó su primer negocio de hostelería. Martín compaginó sus estudios de cocina con el trabajo en los establecimientos de su padre, primero en Valencina y luego con una cervecería en la calle Betis. Mili de por medio, Martín regreso al pueblo y monto un establecimiento que se llamaba La Tagarrera, un curioso sótano de piedras antiguas y pinturas rupestres. Un espacio con música en directo que Martín regento durante doce años compatibilizándolo con el trabajo en casetas de la Feria de Sevilla o el bar de un complejo deportivo de Valencina. Hace siete años encontró el local de La Morada y comenzó este nuevo proyecto junto a Paqui, su mujer, y Rocío detrás de la barra.

La cocina de La Morada es tan de mercado, que no tienen carta fija. Cada vez que vayáis a comer la carta será distinta a la del día anterior. Solo se mantienen un par de platos. Martín tira de proveedores como el Rincón Serrano de Coria del Río para decidir que poner en la carta cada día. Hasta los vinos de Martina Trader rotan con frecuencia. Productos gourmet trabajados con una barbacoa, una plancha y una pequeña freidora, para componer una carta que comienza con entrantes como la ensaladilla de aguacate y ventresca, unas exquisitas papas aliñas con ventresca, herencia de su madre, papas alioli con langostinos, aguacates con salsa rosa y langostinos, un original tartar de ahumados con mango, fresa y coco, montaditos de carne mechada, lomo en manteca, dátiles rellenos, cazuela de langostinos al ajillo con queso de cabra, croquetas de trufa y setas o de Gorgonzola y pipas. Brocheta de solomillo, pincho de pollo, pulpo brasa a la gallega, su famoso solomillo mostaza y miel, solomillo tres pimientas, abanico ibérico, solomillo brasa, vieiras, lomo de bacalao plancha o vacío ibérico. Productos Km 0, incluso de su propio huerto. Carta de vinos con referencias como Athus Crianza, Basagoiti Crianza, XIII Lunas Crianza, Avaniel, Acappela Roble, Austum o blancos como Xate-o, Optimus o Nekora Frizze. Todos los vinos por 14,00€ la botella y 2,80€ la copa.

Son muchos los bares que cuentan con una historia familiar detrás. Los negocios que han pasado por varias generaciones. La familia es el primer espacio de socialización de todas las personas y el entorno donde aprendemos nuestra forma de comportarnos. El cuidado de los valores tradicionales, el respeto a los clientes y la satisfacción del trabajo bien hecho que Lola y José han inculcado en sus hijos, ha configurado la trayectoria de esta familia de hosteleros que continúan con la herencia familiar. Al ser el mayor, Martin es el que más contacto ha tenido con los negocios familiares y el que antes decidió volar en solitario. La Morada es la última aventura de un profesional que presume de una clientela fiel, que lo conocen y a los que conoce desde hace años. Años de trabajo y buen servicio al cliente, con el orgullo de ser un referente en su pueblo. Con algunos toques de innovación pero sin dejar de lado el sabor de la cocina tradicional, Martín ofrece buen precio, producto de calidad y una atención personalizada en uno de los rincones más interesantes del Aljarafe. Todo un descubrimiento. Gracias por vuestra hospitalidad. Tenéis que conocerlo.

CocinaBodegaServicioAmbientePrecio
43434

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