Marabunda. Sal y Son

 

Calle Jesús del Gran Poder 31, 41002 Sevilla
Teléfono 854718142

Donde una puerta se cierra, otra se abre. Eso me decía mi madre cuando quería consolarme tras una circunstancia adversa. Pero en este caso podemos aplicarlo literalmente. En su momento sentimos el cierre de este pequeño local que La Azotea tenía en la calle Jesús del Gran Poder. Un espacio que significo el comienzo de aquellos gastrobares con encanto allá por 2009 que innovaban con el concepto de “tapas”. Han pasado casi 15 años y la tapa en Sevilla ha evolucionado hasta convertirse en un pilar de nuestra cultura gastronómica, reinventándose y adaptándose a las nuevas formas de consumo y relación. Hoy celebramos la reapertura de este local, que tanto significo en su momento, de la mano de dos amigos sevillanos que entienden, y mucho, de esto del tapeo. Marabunda es la nueva aventura del chef Francis Balongo y el abogado Pablo Gabella. Ayudando en cocina esta Alicia, una joven cocinera que Francis instruyó en Castizo. Lejos de hacer referencia a la “migración masiva de hormigas”, el nombre elegido nos adelanta el extenso contenido de productos del mar que podemos encontrar en su carta.

Francis es un cocinero experimentado que ha estado más de 10 años al frente de los fogones de varios de los establecimientos que Ovejas Negras tiene en nuestra ciudad. Hijo de un curtido cocinero de San Lorenzo, Francis tuvo como última parada Castizo, donde conoció a Pablo, un cliente con el que entabló una buena amistad. Aficionados al buen comer, estos dos amigos que unen fuerzas en este ilusionante proyecto, suelen ocupar sus momentos de ocio conociendo nuevos templos gastronómicos por todo el país. Nos cuenta Francis que con la idea ya en la cabeza de montar algo juntos, pasó por delante de este local con su novia y vio el cartel de “Se alquila”. Fue la señal que esperaba. En ese momento se puso en contacto con los dueños de La Azotea para poner en marcha el proyecto. La obra la han realizado ellos mismos, remozándolo en su interior pero manteniendo su magia, creando un espacio decorativo que ellos definen como una “Pequeña Ovejas Negras” y respetando la estructura original, con una fachada abierta completamente a la calle, la barra en madera y acero con la cocina al fondo, un gran banco tapizado en azul y decorado con cojines estampados, mesas de madera y taburetes metálicos en blanco. Lo que más llama la atención de la nueva decoración son las paredes estucadas en cemento.

La carta es fiel reflejo de la larga experiencia laboral de Francis y las influencias recogidas por estos dos foodies en sus escapadas gastronómicas. Picoteo como la ensaladilla de gambas 4,20€/8,50€, papas aliñas 4,50€/9,00€, Tomate aliñao con sardinas en vinagre 8,90€, Fritos como los boquerones en adobo 4,50€/9,00€, alcachofa frita y crema de payoyo 4,90€ o las papas bravas con alioli 4,90€. Platos marabundos como la coliflor tostada con holandesa de mostaza 10,00€, wok ibérico y verduras 7,00€, arroz del día al horno 9,00e o la carrillada ibérica con puré de patatas 5,50€/11,00€. De la mar tenéis el ceviche de barco estilo peruano 11,00€, lubina frita con sopa de mango y coco 12,00€, salmonete a la llama 12,00€ o el borriquete a la plancha a la roteña 12,50€. Del monte pollo a baja temperatura con puré de boniato 9,50€, pluma ibérica con escabeche de calabaza 14,00€ o el lomo, bajo de ternera con piquillos 7,00€/100gr. El remate dulce con tarta de queso azul 5,90€, plátano- chocolate 5,50€ o la copa italiana de bizcocho de albahaca, mermelada de tomate y mascarpone 5,50€. Proveedores como Pescados La Moneda de Pepa y María, carnes de Atacho y La Finca distribuidas por Picking Market, croquetas coquetas de José María Tavallo o frutas y verduras Cuevas. Buena propuesta de vinos (blancos, tintos, vinos de Jerez, espumoso, rosado y vermut) en su mayoría de Martina Trader.

Una carta sencilla, apetecible y muy conseguida, con buen producto bien tratado y acento cosmopolita. Marabunda es un lugar de encuentro, un espacio abierto al Casco antiguo en el que las reuniones se decoran con buen tapeo acompañado de una cerveza bien fría o un vino de la tierra. Un lugar idóneo para charlar de forma distendida, con buen ambiente y buena onda. Lejos de otros ambiciosos proyectos con esencia de la capital que no paran de abrir sus puertas, este es más sencillo, más hospitalario y más asequible para disfrutar con amigos de un buen aperitivo. Por eso solo me queda desearles toda la suerte del mundo y recomendaros que vayáis a conocerlos. Seguro que os va a gustar.

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