La Despensa de Ecolop

 

Plaza de Santiago, 1, 41950 Castilleja de la Cuesta, Sevilla
Teléfono: 691 34 99 28

“O como convertir una tienda de ultramarinos en un fenómeno de masas”. Ese sería el titular de este negocio de la Plaza de Santiago de Castilleja de la Cuesta. Cinco años han pasado desde que Santiago López y su mujer Eva María pusieron en marcha lo que iba a ser una pequeña tienda. Y es que la familia López ha conseguido en estos años regentar el negocio hostelero con mejor proyección del Aljarafe. Solo tenéis que intentar conseguir una de sus mesas altas en hora punta, es casi imposible. La historia se remonta tres generaciones atrás. Fernando López, el padre de Santiago, montó una pequeña tienda en el pueblo para sacar su familia adelante. Ese negocio derivó en los Supermercados Ecolop, uno frente al Mercado de Abastos y otro en la calle Hernán Cortez. Los primeros “economatos” de Castilleja y de donde nace el nombre de Ecolop (Economato López). Santiago comenzó a trabajar en el negocio familiar a los 13 años y allí estuvo más de 30 años hasta que las circunstancias, la tiranía de las grandes superficies y la proliferación de tiendas de alimentación poco alimenticias ahogaron estos comercios de toda la vida.

Años después, Santiago encontró el local de la Plaza de Santiago, un espacio que fue en su día casino, almacén de harina e incluso bodega. Un malogrado local que tuvieron que reformar casi en su totalidad y que se convirtió, después de pasar por varias fases, en La Despensa de Ecolop. En los comienzos tenían las neveras de cervezas fuera y los clientes cogían los botellines ellos mismos, asumiendo las perdidas, porque no todo el mundo les decía la verdad sobre cuanto habían consumido. A día de hoy el negocio lo trabaja toda la familia, Santiago padre e hijo y Eva María. Lo primero que llama la atención al entrar son las vitrinas de productos y la chacina que cuelga del techo. En la Despensa de Ecolop la oferta es clara: Chacina de la mejor calidad, marisco del Mercado de Abastos de Castilleja (gambas, langostinos, mejillones, patas, bocas o nécoras), quesos, aceitunas, gildas, aceite, conservas o incluso mantecados en navidad, y todo lo necesario para maridarlos, comenzando por los tercios de cerveza Alhambra por 1,00€, un estupendo reclamo para convertir un local que representa la antítesis de la modernidad en uno de los más visitados de este verano en el Aljarafe.

A cada paseo que uno se da por Sevilla, una de estas tiendas se ha volatilizado; es la jungla urbana, que no entiende de sentimentalismos y echa un pulso a un puñado de familias tenderas irreductibles. El patrimonio languidece sin que parezca que a nadie le importe. Ni siquiera la moda retro es capaz de cambiar la tendencia. La Despensa de Ecolop aguanta el envite y revive la esencia de aquellas tiendas de ultramarinos (conservas traídas de ultramar), la última especie en extinción de nuestra cadena alimentaria. No es que nos pongamos pesados con la dichosa nostalgia, es que ya tenemos una edad y este tipo de negocio nos sigue enamorando. Pero no lleguéis buscando una carta o alguna opción de cocina. Aquí se funciona a base de papelones de chacina o de marisco servidos con sus correspondientes picos o su pan recién cortado. Santiago hijo se pasea por las mesas llevando todo tipo de viandas, mientras sus padres cortan y preparan los pedidos. Las bebidas se recogen detrás del mostrador.

La familia López se ha convertido en embajadora de los mejores productos de nuestra tierra, creando estampas de una época en sepia en el actual universo instagrameable. Muchas de estas tiendas evolucionan a la especialización o claudican al tipismo de souvenir y folclore. No es el caso de este negocio. La Despensa de Ecolop es un local con mucho arte en sus paredes y en el oficio, y mientras dure, lo celebraremos, porque la historia de estas tiendas de comestibles es la de nuestra gente. ¿Cuál es el secreto del éxito en la hostelería? Diferenciarte y crear tu identidad, fidelizar a los clientes, controlar el negocio, crear un buen equipo… Pues incluso teniendo todos estos factores y alguno más en cuenta, no siempre los negocios de hostelería funcionan. Santiago tuvo que esperar más de dos años para ver como su negocio empezaba a remontar, probando distintas fórmulas y teniendo la paciencia, la constancia y la calidad para creer en su proyecto. La Despensa de Ecolop se ha convertido en estos años en unos de esos imprescindibles para disfrutar de un tercio de cerveza helado compartido con amigos. Por eso tenéis que conocerlo. Gracias a los López por su hospitalidad. Volveremos.

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