Calle Regina, 22, Casco Antiguo, 41003 Sevilla
Teléfono: 665 04 28 39
La calle Regina se ha convertido en los últimos años en uno de los ejes más dinámicos de la restauración de la zona de Las Setas. Entre pequeños comercios, bares y restaurantes que han ido renovando el barrio, aparece Nuevo Mundo, un local que se integra con naturalidad en el ambiente animado y cosmopolita de esta calle. La zona mezcla vecinos de toda la vida, estudiantes, turistas y trabajadores del centro, generando un flujo constante de gente que busca lugares informales donde comer algo con cierta personalidad. En ese contexto encaja este pequeño espacio pensado para el tapeo y las raciones para compartir, que aporta una propuesta algo diferente a la oferta tradicional del entorno. El proyecto nace a finales de 2024 impulsado por los hermanos Ruiz Francés, una familia vinculada desde hace años al sector turístico en Sevilla. Con este restaurante dan un paso más en el mundo de la hostelería apostando por un concepto gastronómico propio. El local ocupa el espacio de un antiguo negocio de souvenirs y ha sido transformado en un coqueto restaurante, con barra y mesas bajas, donde toda la sala comparte la misma carta. Al frente de la cocina se encuentra Ignacio Ruiz Francés, que descubrió su interés por la gastronomía hace relativamente poco tiempo y decidió formarse profesionalmente en Madrid, donde pasó por varios restaurantes y profundizó especialmente en el trabajo con el atún rojo de almadraba, un producto que hoy ocupa un lugar central en su cocina. Mientras él dirige los fogones, el resto de la familia se reparte la gestión de la sala y el funcionamiento del restaurante, lo que aporta al proyecto un carácter cercano y muy familiar.
La decoración de Nuevo Mundo apuesta por un estilo contemporáneo y acogedor que combina elementos actuales con guiños a la estética mediterránea. El espacio se organiza en un comedor luminoso donde predominan los tonos cálidos en las paredes, que contrastan con mesas oscuras de líneas sencillas y sillas tapizadas en terciopelo en colores suaves como el verde agua y el gris. La iluminación juega un papel fundamental en la atmósfera del local: varias lámparas colgantes de fibras naturales y metal negro generan una luz cálida y envolvente que aporta sensación de intimidad sin perder claridad en el conjunto del comedor. En las paredes aparecen pequeños estantes decorativos con botellas de vino y detalles en madera que refuerzan la identidad gastronómica del restaurante, mientras que el fondo del local destaca por un revestimiento de azulejos hidráulicos con motivos geométricos que aportan textura y personalidad al espacio. El conjunto se completa con grandes ventanales que conectan el interior con la calle y permiten la entrada de luz natural durante el día, además de algunas plantas y elementos decorativos sencillos que suavizan el ambiente. El resultado es un local elegante pero informal, pensado para disfrutar de la comida con calma en un entorno actual, cómodo y muy cuidado en los detalles.
La propuesta culinaria gira en torno a una cocina de inspiración internacional, donde conviven recetas reconocibles con guiños a sabores de otras culturas. La carta comienza con una selección de entrantes y platos para compartir donde destacan el tomate con burrata y aceite de albahaca (15 €), la burrata sobre salmorejo de moscatel (9,50 €), la mojama de Barbate (7 €), las anchoas mariposa sobre pan con salmorejo (6 €) y la sardina ahumada sobre pan con salmorejo (6 €). Entre los platos fríos también aparece la ensaladilla de tartar de atún rojo (9 € tapa / 19 € plato) y la ensaladilla de pulpo a la gallega (9 € tapa / 19 € plato). En el apartado de verduras y opciones ligeras destaca la flor de alcachofa confitada y frita con perlas de yuzu, pomada de aguacate y miel de trufa (8 €) y las albóndigas veganas (7 € tapa / 16 € plato). Entre los platos más contundentes se encuentran el pulpo a la gallega (24 €), la carrillada al vino tinto (21 €), las mollejas de cordero (21 €), el pollo con salsa de ciruelas y ras al hanout (21 €), las lagrimitas de pollo cajún (18 €), el canelón de carrillada (21 €) y el solomillo de ternera (28 €). La propuesta incluye además varios platos centrados en el atún rojo como los dados de atún rojo sobre salmorejo (9 € tapa / 23 € plato), el tiradito de atún rojo (23 €), los dados de atún rojo con burrata (24 €), los dados de salmón noruego con burrata (21 €), el tarantelo de atún rojo en tomate (22 €), el costillar de atún rojo (22 €) y el chuletón de atún rojo (28 €). También aparecen algunas tostas como la tosta de tartar de atún rojo sobre salmorejo y miel de trufa (14 €), la tosta de tartar de atún rojo sobre stracciatella (14 €) y la tosta de salmón noruego sobre stracciatella (12 €).
La propuesta se articula como un restaurante de corte desenfadado, pensado para compartir platos en un ambiente cercano y dinámico. En un local de dimensiones contenidas pero bien aprovechado, la cocina busca diferenciarse a través de combinaciones de inspiración internacional y del protagonismo de ciertos productos, entre los que destaca especialmente el atún rojo, presente en varias elaboraciones. Esta línea culinaria aporta un punto creativo al tapeo habitual de la zona y puede resultar atractiva para quienes buscan algo distinto dentro del circuito gastronómico del centro. En cuanto a los precios, la carta se sitúa en un nivel ligeramente superior al de otros establecimientos próximos que trabajan un formato similar de tapas y raciones para compartir. Aun así, el restaurante logra abrirse hueco en la animada calle Regina con una propuesta propia, contribuyendo a la diversidad gastronómica de una de las áreas más activas del casco histórico sevillano.
















