Calle Sacrificio, 4, 41018 Sevilla
Teléfono: 677 28 80 65
La comunidad argentina en Sevilla lleva años dejando huella. Llegaron por trabajo, por amor o por aventura, y poco a poco fueron armando una red de acentos, sabores y afectos que hoy forma parte del pulso cotidiano de la ciudad. Algunos argentinos encontraron en la hostelería una forma de sentirse en casa sin dejar de abrazar lo sevillano. Porque si algo tiene esta comunidad es eso: la capacidad de mezclar raíces con presente, tradición con ganas de salir adelante. En ese contexto nace Mola Pibe, un restaurante argentino que es mucho más que un lugar donde comer bien. Detrás está Carlos, un argentino de Salta Capital, en el norte del pais, que llegó a Sevilla hace dos años y medio por un traslado laboral. La empresa cerró, pero él decidió quedarse. Y en lugar de bajar los brazos, apostó por emprender en familia, con lo que mejor sabía hacer: cocinar como en casa y atender como se atiende a los amigos. Inaugurado en octubre de 2024, Mola Pibe es un proyecto familiar hecho con pasión, sacrificio y mucho cariño. Todo es casero, desde la cocina hasta la manera de recibir al cliente. La prioridad esta clara: calidad del producto, cercanía en el trato y una atención que la gente valora y reconoce. No se trata de un gran empresario con varios locales, sino de una familia que se levanta cada día a trabajar y dar lo mejor de ellos mismos. Ese esfuerzo empieza a dar frutos. Las propuestas para participar como proveedores en casetas de feria, bodas y eventos, son motivo de orgullo: una señal de que el camino elegido tiene sentido. Para Carlos y su familia, cada una de esas oportunidades es la confirmación de que el sacrificio vale la pena y de que, poco a poco, Sevilla también puede saber, y sentir, un pedacito de Argentina.
La decoración de Mola Pibe combina calidez, sencillez y un aire contemporáneo que invita a quedarse. El espacio se articula en torno a una barra protagonista, revestida con azulejo tipo metro en tonos suaves, que aporta un guiño clásico reinterpretado con un enfoque actual. La madera natural está muy presente en estanterías, encimeras y marcos, equilibrando la luminosidad del local y aportando una sensación acogedora y cercana. Las mesas y sillas, de líneas limpias y colores claros, refuerzan esa estética luminosa y funcional, pensada tanto para comidas relajadas como para encuentros informales. La iluminación es cálida y bien distribuida, con puntos de luz que realzan la barra y crean un ambiente agradable sin resultar recargado. El conjunto transmite una imagen cuidada pero desenfadada, en sintonía con su propuesta gastronómica. Además, el local cuenta con una pequeña terraza, perfecta para disfrutar del buen tiempo y del ritmo de la ciudad. Situado junto a la Avenida de la Buhaira, Mola Pibe se integra de forma natural en uno de los ejes más animados del barrio, combinando vida urbana, comodidad y un ambiente que invita a volver.
La carta rinde homenaje a la tradición argentina a través de carnes seleccionadas, recetas populares y elaboraciones caseras que combinan sabor, identidad y carácter. El recorrido comienza con una propuesta informal para compartir, donde conviven clásicos como la morcilla y el chorizo criollo a la parrilla, mollejas doradas al limón, alitas glaseadas, mazorca de maíz, nuggets y tequeños de queso fundente. El queso también ocupa un lugar protagonista con provoletas fundidas, desde la versión más clásica hasta creaciones propias con tomates salteados y matices sorprendentes. Las empanadas, elaboradas siguiendo recetas del norte argentino, representan uno de los pilares de la casa: ternera cortada a cuchillo, pollo asado, cheese bacon y humita, todas con rellenos sabrosos y masa delicada. Entre los platos estrella destacan las milanesas de ternera, crujientes y doradas, en versiones clásica, napolitana, a caballo o a los cuatro quesos, además de la suprema de pollo al estilo Maryland (entre 9 y 11 euros). Sobresalientes son sus carnes argentinas a la brasa, vacío de ternera Angus y lomo bajo de Angus. La propuesta se completa con platos de cocina de autor como costillas de ternera cocinadas lentamente al vino, aguja de cerdo a la cerveza, costillas a la barbacoa y canelón de vacío braseado estilo argentino. Para equilibrar, se ofrecen ensaladas frescas, puré de patatas rústico o mix de verduras asada, además de guarniciones clásicas. El final dulce lo ponen los postres caseros: flan con dulce de leche, chocotorta, panqueques, helado y tarta de queso, cerrando un viaje gastronómico profundamente argentino.
Mola Pibe representa una acertada fusión de sabores argentinos y españoles, donde la tradición y el producto se encuentran en una propuesta reconocible y bien ejecutada. Su cocina combina la intensidad y el carácter de las carnes argentinas con guiños claros a la gastronomía española, logrando platos equilibrados que respetan el origen de cada receta. Comer en este local es disfrutar de una experiencia cercana, sin artificios, donde las raciones abundantes y los precios ajustados son los protagonistas. El ambiente acogedor, la atención cuidada y la carta, pensada tanto para compartir como para darse un homenaje, convierten a Mola Pibe en una opción muy recomendable para quienes buscan algo distinto en la zona de la Buhaira. Un espacio donde Argentina y España dialogan en la mesa y dejan ganas de volver. Un interesante descubrimiento. Tenéis que conocerlo.















