Calle López de Arenas, 4, Casco Antiguo, 41001 Sevilla
Teléfono: 666 97 52 37
En una ciudad donde durante años han proliferado hamburgueserías en cada esquina, empieza a percibirse un cambio de tendencia. Algunos de aquellos locales que marcaron una época en zonas como el Arenal van dejando paso a propuestas con más arraigo en el producto y en la cocina al fuego. La pregunta es inevitable: ¿están volviendo los asadores, o evolucionando hacia nuevos formatos, a ocupar el lugar que parecía haberles arrebatado el boom burger? Sevilla y su provincia, tradicionalmente ligadas a la carne y a la brasa, parecen estar recuperando ese pulso. En este contexto se entiende la llegada de una nueva apertura del grupo Leña, que refuerza su presencia en la ciudad con un segundo Leña al Lomo en pleno centro. El establecimiento ocupa precisamente el local que hasta hace poco albergaba la hamburguesería Nickel, un síntoma más de ese relevo en la oferta gastronómica. La marca, nacida en 2016 con la idea de reinterpretar la brasserie clásica a través del uso de brasas de carbón de encina, que aportan un aroma y una intensidad muy definidos además de permitir un control preciso de la temperatura, mantiene en este nuevo espacio la misma filosofía: producto de calidad y protagonismo absoluto de la parrilla.
El espacio mantiene una estética muy coherente con el concepto gastronómico, donde la madera y los tonos cálidos dominan prácticamente todo el ambiente. La decoración gira en torno a la idea de la brasa y el fuego, con elementos naturales que refuerzan esa identidad, como paredes revestidas con troncos o grandes piezas de madera que aportan textura y profundidad visual. La iluminación, siempre tenue y dirigida, genera una atmósfera acogedora, casi íntima, que contrasta con la amplitud del local. Las mesas, de madera maciza, se combinan con sillas tapizadas en tonos rojizos que aportan un punto contemporáneo sin romper la armonía general. También hay presencia de vegetación, que suaviza el conjunto y añade frescura al entorno. El resultado es un interiorismo cuidado pero sin excesos, donde lo rústico y lo actual conviven con naturalidad y que refuerza la experiencia de una cocina centrada en el fuego y el producto.
Se trata de un restaurante con una propuesta claramente centrada en el fuego y la parrilla como eje principal. La cocina gira en torno al producto, especialmente las carnes, trabajado con técnicas de brasa que buscan potenciar el sabor natural y los matices del ingrediente. Entrantes como la Sardina ahumada 3,9€, Tosta de solomillo de vaca y trufa con cebolla 7,5€, Bocadito de vitello toné 4,5€, Brioche de steak tartar 6,5€, Brioche de carrillada 5,9€, Taco de atún rojo de almadraba 5,5€, Sándwich de queso trufado y cecina 9,5€, Ensaladilla de langostino al ajillo 6,5€, Mi-cuit de foie casero 9,5€, Tartar de salchichón de buey 14€, Steak tartar de vaca y trufa 18€, Steak tartar con burrata 20,5€, Croquetas caseras (6 uds) 8€, Lagrimitas de pollo crujientes 9,5€, Empanadas argentinas de carne 7,5€/2 uds, Cazuela de langostinos 15,5€, Carpaccio de vaca madurada 14€, Arroz de la casa 14€, Wok de verduras con ibérico 16€, Bacalao gratinado 17,5€, Pulpo a la brasa 26€/28€, Pato glaseado 21€, Canelón de carrillada 14€, Huevos fritos con tartar de atún rojo 13,5€, Cachopo premium trufado 19€, Burrata 9,5€, Puerro con burrata 13,5€, Tomate azul con melva canutera 12€, Parrillada de verduras 10,5€, Puerro braseado con cecina 10,5€, Espárragos blancos al carbón 14,5€, Flor de alcachofa a la brasa 6,5€/ud, Chorizo criollo a la brasa 8€/2 uds, Mollejas de corazón de vaca 12€, Secreto de cerdo 17,5€/300g, Solomillo de vaca 20€/300g, Lomo bajo 7€/100g, Lomo alto (sin hueso) 8,5€/100g, Lomo alto (con hueso) 8€/100g, Chuletón premium 7,5€/100g, Chuletón gold 8,5€/100g, Bife de angus (ribeye) 8€/100g, Tomahawk 8€/100g, Chuletón de buey gallego 9€/100g o T-bone steak tartar 8€/100g. Y para cerrar, una línea de postres caseros como la Piña braseada 7,5€, Torrija casera 7,5€, tarta de queso 7,5€, Limón pie 7,5€ o Tocino de cielo 7,5€.
Como podéis comprobar, no se limita solo a la carne: también hay presencia de verduras y pescados pasados por la brasa, lo que amplía la experiencia sin perder coherencia. La oferta se completa con una selección de vinos donde predominan los tintos, pensados para acompañar este tipo de cocina, y pan elaborado dentro del propio grupo, reforzando la idea de una propuesta cuidada de principio a fin. Porque aquí se viene a entender por qué la brasa, bien trabajada, sigue teniendo algo casi hipnótico. A sentarse, pedir sin prisa y dejar que el humo haga lo suyo. En una ciudad donde las modas van y vienen, hay conceptos que permanecen cuando están bien ejecutados. El fuego, el humo y el punto justo. Y la sensación de que, si aún no has ido, ya estás tardando. ¡A disfrutar!















