La Brasería-Patu Bar

A menudo solo nos acordamos de la Sierra Norte de Sevilla cuando llegan el frío, las chimeneas y las rutas otoñales. Sin embargo, el verano también es una época magnífica para descubrir esta comarca, disfrutar de sus paisajes, pasear por sus pueblos con encanto y, sobre todo, saborear una gastronomía que mantiene intacta toda su esencia. Cazalla de la Sierra es uno de esos destinos que merece una escapada estival, especialmente cuando sus fiestas llenan de ambiente cada rincón del municipio. Aprovechando que el próximo 9 de agosto Cazalla de la Sierra celebrará la Romería de la Virgen del Monte y el inicio de su Feria y Fiestas Patronales, os traemos una estupenda opción para comer en el municipio. Si durante esos días vais a disfrutar del ambiente festivo, recorrer sus calles o pasar una jornada en plena Sierra Morena, La Brasería-Patu Bar es uno de esos establecimientos donde resulta fácil acertar. Su propuesta combina la cocina tradicional serrana con una excelente parrilla de carbón, un trato cercano y un ambiente familiar que invita a alargar la sobremesa. Aquí encontraréis desde generosas tapas y montaditos hasta carnes ibéricas elaboradas a la brasa, todo ello con una magnífica relación calidad-precio. Durante las fiestas patronales, después de una mañana de romería o de recorrer las calles de Cazalla, es una de esas direcciones que conviene tener apuntadas para recuperar fuerzas antes de seguir disfrutando del ambiente festivo. Una parada perfecta para comprobar que la Sierra Norte también se vive, y se saborea, en pleno verano.

Ubicado en la Carretera de la Estación, Km. 0, este establecimiento se ha convertido en un punto de encuentro tanto para los vecinos de Cazalla como para quienes visitan la localidad. Uno de los grandes atractivos de La Brasería-Patu Bar es su singular espacio exterior. Bajo una espectacular parra que proporciona una agradable sombra natural durante buena parte del día, se distribuyen mesas elaboradas con antiguos bidones metálicos reciclados, creando una estética original, desenfadada y muy vinculada al mundo de la parrilla. El entorno transmite esa sensación de bar de siempre donde lo importante es disfrutar de una buena comida entre amigos, especialmente durante las noches de verano en Cazalla. El interior mantiene ese carácter sencillo y acogedor, con un comedor cómodo, luminoso y pensado para quienes prefieren comer resguardados del calor. A ello se suma una amplia terraza con veladores donde el ambiente es especialmente animado durante fines de semana y celebraciones. En conjunto, La Brasería-Patu Bar consigue ofrecer un espacio muy agradable, familiar y sin artificios, donde el protagonismo lo tienen las brasas, el buen producto y el trato cercano que hace que muchos clientes repitan una y otra vez.

La propuesta gastronómica de La Brasería-Patu Bar gira en torno a dos grandes pilares: la cocina tradicional serrana y una parrilla de carbón que saca todo el partido a las carnes ibéricas de la zona. Su carta es amplia y variada, con precios muy ajustados que permiten disfrutar tanto de un tapeo informal como de una comida completa, situándose habitualmente entre 15 y 25 euros por persona, dependiendo de la elección. Entre los entrantes destacan la chacina ibérica y la tabla de quesos (10 €), el jamón ibérico de bellota (12 €) o una fresca ensalada mixta (8 €). A partir de ahí llegan algunos de los platos más demandados de la casa, como la ensaladilla (8 €), el aliño de melva (6 €), las croquetas caseras (8 €), el flamenquín de lomo o salmón (6 €), el revuelto campero (10 €), el bacalao dorado (10 €), el salmorejo (4 €), el cachopo (8 €), la carne asada (10 €), la probadilla (8 €), el codillo (17 €), la carrillada a la Brasería (10 €) o su hamburguesa de buey (8 €). Los montaditos también son una excelente opción para un almuerzo rápido, con precios desde 4 €. Pero si hay una sección que define la personalidad del establecimiento es la de las brasas. Aquí sobresalen cortes como el abanico ibérico, el lagartito ibérico o el solomillo ibérico, todos ellos por 18 €, además de las costillas a la brasa (10 €) y el chorizo a la brasa (8 €). Para ocasiones especiales también ofrecen chuletón de ternera y lomo bajo de buey, ambos con precio según mercado. Los amantes del pescado encontrarán atún y dorada a la brasa por 16 €, mientras que el apartado dulce mantiene precios muy asequibles, con todos los postres alrededor de 4 €, incluyendo el coulant, la tarta de queso y pistacho, la mousse de limón, de queso o el tiramisú.

Además de la carta habitual, conviene echar un vistazo a las sugerencias del día, donde incorporan recetas fuera de carta elaboradas con productos de temporada. En nuestra visita encontramos propuestas tan apetecibles como el bacalao con tomate (10 €), champiñones (4 €), croquetas de choco en su tinta (8 €), croquetas de setas (8 €), croquetas de cocido (8 €) o un delicioso tomate aliñado (8 €). Una muestra de que la cocina de La Brasería-Patu Bar está en constante movimiento y siempre ofrece algún aliciente para quienes repiten. Y qué mejor momento para descubrirla que durante la Romería de la Virgen del Monte y las Fiestas Patronales de Cazalla de la Sierra, cuando el municipio vive algunos de los días más especiales del año. No obstante, cualquier fin de semana es perfecto para acercarse a esta localidad y comprobar que la Sierra Norte de Sevilla también tiene mucho que ofrecer en verano: naturaleza, tranquilidad, pueblos con encanto y una gastronomía que invita a quedarse. Si buscáis un restaurante donde disfrutar de buenas carnes a la brasa, cocina casera, precios razonables y un ambiente familiar, La Brasería-Patu Bar es una parada más que recomendable. Un lugar de los de siempre, donde el buen producto y la hospitalidad siguen siendo los auténticos protagonistas.

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