Generi Alimentari

Calle Tabladilla, 2, 41013 Sevilla
Teléfono: 954 11 93 10

Generi Alimentari es el cuarto proyecto del grupo italiano que, desde su llegada a Sevilla en 2019, ha sabido hacerse un hueco entre los imprescindibles de la cocina transalpina en la ciudad. Todo comenzó con la apertura de Alimentari en la calle Bartolomé de Medina de la mano de Nicola Migala, a la que seguirían Alimentari e Diversi en el centro y, posteriormente, Pizzetari, un concepto más enfocado al take away. Ahora, el grupo da un paso más con esta nueva apertura en el barrio del Porvenir, concretamente en la calle Tabladilla. El nombre no es casual. En Italia, los “Generi Alimentari” hacen referencia a los productos alimenticios en un sentido amplio, algo así como el siguiente escalón tras los tradicionales “Alimentari” y “Alimentari e diversi”. Una evolución natural que también se refleja en el concepto del local: una propuesta más madura, más completa, pero siempre fiel a su esencia. Aquí la cocina italiana se entiende desde el respeto absoluto al producto y a la tradición. De la mano de los chefs Ciro y Lorenzo, la propuesta combina raíces e innovación, sin renunciar a la identidad. No se trata de reinventar recetas, sino de actualizarlas con sensibilidad: “no cambiamos las recetas de la abuela, las hacemos contemporáneas”. Pasta fresca elaborada a diario, pizzas de fermentación lenta con masa de alta hidratación y una selección cuidada de productos italianos marcan el camino. El proyecto acaba de ver la luz en un local que ha albergado anteriormente diferentes conceptos gastronómicos. Ahora, con Generi Alimentari, el grupo busca consolidar su presencia en Sevilla y seguir acercando la auténtica cocina italiana a la ciudad.

El nuevo local mantiene la línea estética reconocible del grupo, pero con una evolución hacia un espacio más amplio, luminoso y contemporáneo. La barra vuelve a ser uno de los grandes protagonistas, pensada no solo como punto de servicio, sino como lugar de encuentro, donde la experiencia empieza incluso antes de sentarse a la mesa. Predominan los materiales cálidos, como la madera, combinados con estructuras metálicas vistas que aportan un aire industrial muy equilibrado. Las estanterías abiertas, bien iluminadas, generan sensación de orden y amplitud, mientras que los tonos neutros y la iluminación cálida contribuyen a crear un ambiente acogedor, sin estridencias. La cocina abierta refuerza esa idea de transparencia y cercanía, permitiendo al comensal formar parte, aunque sea visualmente, del proceso. Todo está pensado para que el espacio acompañe al concepto gastronómico: honesto, directo y sin artificios. El resultado es un local funcional pero con personalidad, donde se respira ese equilibrio entre tradición italiana y mirada contemporánea que define al grupo.

La carta de Generi Alimentari sigue la línea de sus predecesores: amplia, reconocible y centrada en el producto. La base gira en torno a la cocina italiana más clásica, con espacio para entrantes, pastas frescas, pizzas y algunos segundos, moviéndose en una franja de precios bastante contenida para el tipo de propuesta. Entre los antipasti destacan opciones como las burratas, entre 11,90€ y 12,90€, carpaccios como el de bresaola (14,50€) o tablas de embutidos y quesos italianos que oscilan entre los 10€ y los 17€. La pasta fresca tiene un peso importante, con platos como gnocchi (12,80€), ravioli (15,90€) o pappardelle (15,70€), junto a clásicos como la carbonara o la amatriciana, que pueden pedirse desde unos 8€ en formato tapa hasta unos 12€–14€ como plato. Las pizzas, auténtico ADN del grupo, se elaboran con fermentaciones lentas y se presentan en múltiples versiones, con precios que arrancan en los 9,10€ de la margherita y se mueven en una media de 11€ a 15€, llegando a opciones más completas como la tartufata (17,70€) o las de doble cocción en torno a los 14€–15€. Completan la oferta algunos platos de carne y pescado, como el filete de manzo (22,20€) o la spigola al cartoccio (17,10€), ensaladas en torno a los 11€–13€ y una sección de postres donde no faltan clásicos como el tiramisú o la pannacotta, todos a 6,50€. Una carta pensada para todos los públicos, sin complicaciones y con una relación calidad-precio muy ajustada para el tipo de producto que ofrece.

Primer día de apertura, con algunos retrasos entre plato y plato, algo totalmente normal en un arranque así y que seguro se ajustará pronto. Aun así, el primer acercamiento deja buenas sensaciones: se percibe oficio, coherencia y una ejecución que ya ha sido probada en otros locales del grupo, donde todo gira en torno a hacer bien las cosas. Generi Alimentari llega para reforzar una marca que ya ha demostrado entender muy bien qué busca Sevilla cuando se habla de cocina italiana. Sin grandes giros, pero con las ideas muy claras, el grupo apuesta por seguir haciendo lo que mejor sabe: producto, técnica y una propuesta reconocible que funciona. Ahora solo queda ver cómo responde el barrio del Porvenir a esta nueva apertura. Pero si algo ha demostrado Alimentari en estos años es que sabe encontrar su sitio. Y todo apunta a que este nuevo Generi Alimentari no será una excepción. Mucha suerte.

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