Restaurante Verdial

Centro Comercial La Motilla 41703 Dos Hermanas
Teléfono: 648 17 89 88

El Centro Comercial La Motilla, en Dos Hermanas, se ha consolidado como uno de los principales espacios de ocio y restauración de la zona, con una oferta variada y cómoda para el día a día. Su fácil acceso, amplias zonas de aparcamiento y ambiente tranquilo lo convierten en un punto de encuentro habitual tanto para vecinos como para visitantes, un entorno idóneo para la llegada de propuestas gastronómicas de mayor ambición. En este contexto nace el restaurante Verdial, como la evolución natural de un espacio muy conocido en Dos Hermanas. Donde durante años estuvo la discoteca L’Tetería, hoy se levanta un proyecto gastronómico sólido y ambicioso que apuesta por la cocina mediterránea elaborada. Detrás de este cambio de rumbo se encuentra el mismo grupo empresarial que gestiona otros establecimientos de referencia en la zona, como La Jarrita o La Abacería, apostando esta vez por un concepto más reposado y gastronómico. La transformación del local, de más de 500 metros cuadrados, ha sido profunda tanto en lo estético como en lo conceptual. Bajo la dirección del arquitecto sevillano Pablo Baruc, el espacio se ha reinterpretado por completo para albergar un restaurante con capacidad para 150 comensales, pensado para disfrutar sin prisas. Verdial toma su nombre del olivo, símbolo mediterráneo por excelencia, presente tanto en el interior del restaurante, recreado como elemento central, como en el exterior, donde los olivos reales refuerzan esa conexión con la tierra, el origen y la cocina honesta.

La decoración de Verdial es uno de sus grandes aciertos y una parte esencial de la experiencia, transmitiendo una sensación de equilibrio entre elegancia y confort desde el primer momento. El restaurante se articula en tres zonas bien diferenciadas que permiten adaptarse a distintos momentos y tipos de comida, ofreciendo siempre un entorno cuidado y acogedor. En el interior, destacan los sofás curvos de terciopelo verde dispuestos alrededor de mesas redondas, combinados con sillas en tonos rojizos que aportan calidez y personalidad. La iluminación, suave y bien estudiada, se integra con elementos vegetales y materiales nobles para crear un ambiente íntimo y relajado, ideal tanto para comidas profesionales como para encuentros más informales. El bar es otro de los puntos fuertes del local; revestido en madera y mármol, cuenta con una elegante barra y una llamativa estantería elevada con copas y botellas que aporta dinamismo visual y sofisticación. Es una zona pensada para una experiencia más desenfadada, perfecta para tapear o disfrutar de una copa de vino. La terraza, amplia y luminosa, conecta el interior con el exterior gracias a grandes ventanales y una cuidada decoración en madera y fibras naturales, convirtiéndose en un espacio fresco y agradable, ideal para comidas al aire libre o cenas relajadas en las noches sevillanas.

Una propuesta culinaria amplia, basada en el producto, con elaboraciones al momento y respeto por la tradición mediterránea. La carta arranca con tapas y entrantes donde destacan clásicos como la ensaladilla Verdial con mojama (4,20 € la tapa), las papas aliñadas de Sanlúcar con melva canutera (4,00 €) o las croquetas del chef de jamón ibérico (2,00 € la unidad). Junto a ellas aparecen guiños más actuales como las zamburiñas con aguachile de lima (3,90 €) o el nigiri de yuca frita con anguila ahumada (3,50 €). En los platos al centro encontramos opciones muy atractivas como el pulpo a la gallega (16,00 €), los huevos rotos con bogavante (24,00 €) o el tartar de atún de almadraba (21,00 €). Los arroces y guisos mantienen un nivel sólido, destacando el arroz negro con tallarines de calamar o el arroz crujiente de setas y pato, ambos en torno a los 16,00 €. Las carnes al carbón, elaboradas en Josper, son otro de los pilares del restaurante, con propuestas como la presa ibérica de bellota (22,00 €), el solomillo de ternera o el chuletón de vaca vieja, pensadas para los amantes del producto. La carta se completa con pescados frescos de lonja, una cuidada selección de chacinas y quesos, y una vinoteca con más de 40 referencias, además del curioso sistema de cerveza servida a menos de 5 grados. Los postres se mantienen el mismo nivel que el resto de la carta, con elaboraciones caseras y sabores bien equilibrados. Destacan la tarta de queso horneada con confitura de piña y vainilla de Madagascar, la torrija en pan brioche con helado de Lotus o el coulant de chocolate con sorbete de limón, ideales para cerrar la comida sin excesos.

Verdial es un restaurante que transmite coherencia desde que se cruza la puerta. Espacio, servicio y cocina caminan en la misma dirección, ofreciendo una experiencia gastronómica cómoda, elegante y sin artificios innecesarios. Se nota el cuidado por el detalle, tanto en la decoración como en la ejecución de los platos, con una cocina que apuesta claramente por el producto y la elaboración al momento. Es un lugar versátil, válido para una comida de trabajo, una celebración o una cena tranquila en pareja, donde cada comensal puede adaptar la experiencia a su presupuesto. El ticket medio se sitúa sobre los 30 euros por persona, dependiendo del número de platos compartidos y del vino elegido, una cifra razonable para el nivel del local y la calidad de la propuesta. En definitiva, Verdial se consolida como una de los espacios más interesantes de Dos Hermanas, un restaurante con personalidad propia que suma valor a la oferta gastronómica de La Motilla y que invita a volver, tanto por su cocina como por el placer de disfrutar del espacio con calma.

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