Restaurante Bodega Salas

La historia de Bodega Salas comienza el 7 de octubre de 1995 en Bollullos de la Mitación, cuando la familia Salas Riego, con Joaquín y Ana al frente, decidió poner en marcha un proyecto familiar muy ligado a las costumbres y a la forma de vida del Aljarafe sevillano. Desde el principio, la idea fue sencilla pero muy definida: crear un lugar acogedor donde el mosto, la cocina tradicional y el trato cercano fueran los grandes protagonistas. Aquella primera taberna nació con una clara vocación de elaborar y vender mosto, una bebida profundamente arraigada en la cultura popular de la comarca. Poco a poco, Bodega Salas fue convirtiéndose en un punto de encuentro para vecinos, familias y visitantes, un espacio en el que compartir mesa, conversación y platos tradicionales en un ambiente familiar. Con el paso de los años, el establecimiento fue creciendo y adaptándose a nuevas necesidades. El trabajo constante de la familia y de los profesionales que han formado parte del proyecto permitió ampliar los espacios y evolucionar hacia un concepto de restauración más completo, incorporando distintos salones, terrazas y zonas pensadas para comidas, reuniones y celebraciones. A pesar de estos cambios, la bodega ha mantenido siempre su esencia y su vínculo con las raíces gastronómicas del Aljarafe. El mosto continúa siendo hoy una parte fundamental de la identidad de Bodega Salas. Se elabora a partir de uva de la variedad Pedro Ximénez, que posteriormente fermenta en la propia bodega siguiendo un proceso tradicional. En la nave principal se conservan antiguos bocoyes de castaño que forman parte de esa elaboración y que, además, contribuyen a mantener el carácter auténtico del establecimiento. De esta forma, el mosto no es solo una bebida más de la casa, sino uno de los elementos que mejor resumen la historia, la tradición y la esencia de Bodega Salas.

La estética de Bodega Salas mantiene una clara inspiración tradicional y un fuerte vínculo con el Aljarafe. La madera, el ladrillo y el hierro se combinan con elementos propios de las antiguas bodegas para crear un ambiente cálido y con personalidad. El salón principal, el más antiguo de la casa, conserva especialmente ese carácter. Una gran chimenea central, el suelo de ladrillo, el mobiliario de madera y las lámparas de forja refuerzan una imagen que recuerda a las antiguas tabernas de la comarca. Las botas y bocoyes de madera tienen además una función que va más allá de lo decorativo, ya que algunos siguen vinculados a la elaboración y conservación del mosto. Junto a este espacio aparecen salones más luminosos y abiertos, conectados con el patio, uno de los rincones más agradables del establecimiento. Paredes encaladas, pilares de ladrillo visto, cubiertas de teja y vegetación crean una atmósfera típicamente andaluza, ideal para disfrutar de comidas al aire libre. En el interior, aperos, recipientes antiguos y elementos artesanales recuerdan las labores del campo y las haciendas del entorno. En conjunto, Bodega Salas consigue conservar la esencia de una bodega tradicional del Aljarafe, integrándola de forma natural en un restaurante familiar y acogedor.

La carta de Bodega Salas mantiene la esencia de la cocina tradicional del Aljarafe: sabores de siempre y una amplia variedad pensada tanto para tapear como para sentarse a disfrutar de una comida completa. Guisos caseros, carnes, pescados, frituras y chacinas conviven con una de las señas de identidad de la casa: su carta de tapas y platitos. La barra invita especialmente a probar opciones como el clásico montadito de lomo por 3,00 €, de pechuga con alioli por 3,50 €, el de lomo con jamón ibérico por 3,80 € o el chorizo a la plancha por 3,00 €. A ellos se suman propuestas muy ligadas a la cocina de la casa, como las croquetas del puchero, la ensaladilla de gambas, las papas alioli, el salmorejo o pequeños platos de guisos tradicionales. La carta permite así combinar varias especialidades y descubrir distintos sabores en una misma visita. También tienen protagonismo los huevos estrellados, que pueden acompañarse de jamón ibérico o chorizo, con platitos en torno a 6,50 €, además del rulo de queso de cabra con cebolla caramelizada por 5,00 € o la presa ibérica con jamón por 7,00 €. Los amantes del pescado encuentran opciones muy propias de la gastronomía sevillana y andaluza: boquerones, chipirones, chocos, cazón en adobo, rosada o huevas, preparados fritos o a la plancha según la especialidad. Las medias raciones de varios pescados rondan actualmente los 7,00–7,50 €, mientras que las raciones completas se sitúan aproximadamente entre 12 y 14 €. Las carnes completan la propuesta con solomillo ibérico, presa, secreto, pollo frito y recetas tan populares como el solomillo al whisky o al roquefort, cuya ración figura en torno a 12 €. Para quienes prefieren comenzar compartiendo, tampoco faltan el jamón ibérico, la caña de lomo, el queso viejo de oveja o las tablas de chacinas. Y como cierre, la casa ofrece una selección de repostería tradicional, con tartas, flan, arroz con leche, tiramisú, tocino de cielo o poleá, con muchos postres alrededor de los 4–5 €.

Ahora que el calor empieza a retirarse, llega una de esas épocas que los sevillanos esperan con ganas: la temporada del mosto. Con las primeras temperaturas suaves, el Aljarafe vuelve a llenarse de escapadas de fin de semana, mesas compartidas y bodegas donde alargar la sobremesa. Para quienes soléis frecuentar Bollullos de la Mitación, Bodega Salas puede ser una alternativa interesante a los nombres más conocidos de la zona. Mantiene ese ambiente de bodega tradicional, pero con una propuesta de restauración amplia, espacios renovados y una nueva terraza que suma un atractivo especial para disfrutar al aire libre cuando acompaña el tiempo. El trato mantiene un carácter cercano y familiar, acorde con la filosofía de un negocio que lleva décadas vinculado al municipio, y la amplitud de sus salones y zonas exteriores permite disfrutar tanto de una comida informal como de una reunión familiar. Y, por supuesto, cuando comienza la temporada, el protagonista vuelve a ser el mosto, uno de los productos que mejor conecta Bodega Salas con la tradición del Aljarafe. En definitiva, una propuesta para tener en cuenta este otoño: buenos precios, cocina tradicional, ambiente familiar, terraza y mosto. Una excusa perfecta para volver a Bollullos y descubrir un establecimiento que muchos sevillanos todavía tienen pendiente.

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