En una de las calles con más historia de Sevilla, a la sombra de la Catedral y entre el laberinto de Santa Cruz, Maestro se presenta como un refugio para quienes entienden el vino como algo más que una bebida. Integrado en el exclusivo EME Catedral Mercer Hotel, aunque con acceso independiente desde la calle Argote de Molina, este espacio traslada al universo del vino la filosofía de excelencia que caracteriza al establecimiento hotelero. No es una taberna al uso ni una vinoteca convencional; es un lugar concebido para la conversación pausada, la curiosidad y el descubrimiento. Tras cruzar sus puertas, el visitante encuentra una selección de referencias que recorre Andalucía, España y algunas de las regiones vinícolas más influyentes del mundo, siempre con una mirada alejada de lo evidente y una especial atención a pequeños elaboradores y proyectos con personalidad propia. Aquí el vino es el hilo conductor de una experiencia que reivindica el placer de detenerse, de dejar que una copa cuente la historia de una tierra, de una cosecha y de quienes la hacen posible. La cocina acompaña con discreción y sentido, entendiendo que la mejor gastronomía para el vino es aquella que sabe ocupar el lugar justo y realzar cada sorbo sin eclipsarlo. Aprovechamos la invitación de Delatierra a una cata exclusiva de «Avanzadas» para conocer este rincón dedicado al mejor vino de la capital.
La estética de Maestro parece construida alrededor de una idea sencilla y poderosa: que el vino sea el verdadero protagonista. La barra central funciona como eje del espacio, rodeada por una colección de copas suspendidas que reflejan la luz como si se tratara de un pequeño bosque de cristal. Las paredes revestidas de madera oscura evocan las antiguas botas de crianza y los interiores de las bodegas donde el tiempo trabaja en silencio, mientras que el mármol veteado aporta una elegancia contemporánea que aleja el conjunto de cualquier nostalgia excesiva. Las botellas aparecen integradas en la arquitectura, formando parte del paisaje visual del local, y los grandes ventanales permiten que la vida de la calle dialogue con el interior. El resultado es una atmósfera íntima y urbana, serena pero vibrante, donde conviven la tradición bodeguera andaluza y un lenguaje de diseño actual. Todo parece pensado para predisponer al comensal a la contemplación pausada de una copa: la luz tenue reflejada en los espejos, la textura de los materiales, el brillo de las cristalerías y la sensación de estar en un lugar donde cada detalle gira alrededor de la cultura del vino.
Maestro cuenta con el respaldo gastronómico de las cocinas de Al Lado, el restaurante italiano integrado en el hotel EME. Esta colaboración amplía las posibilidades de la carta con una propuesta que combina la cocina española contemporánea, de producto andaluz, con sutiles influencias mediterráneas. El resultado es una oferta versátil que comienza con: Del mar a la lata: mejillones en escabeche rojo (10,00 €), berberechos con limón y pimienta (25,00 €), anchoas de Santoña Don Bocarte (25,00 €), navajas en escabeche blanco (25,00 €), Ahumados (acompañados de tostas): atún rojo salvaje (7,00 €), salmón (6,50 €), sardina (6,50 €), ensaladilla de gambas (4,50 €), Embutidos y salazones. (Molletes): jamón ibérico y tomate (9,00 €), Andazul y sobrasada picante (6,00 €), queso andaluz (6,00 €), salmón en pan tramezzini con huevas de mújol ahumado y mascarpone (16,00 €), pastrami ibérico y Andazul (12,00 €), Especialidades: mousse de foie con pistacho y frambuesa sobre tosta de Inés Rosales (8,50 €), yemas de espárragos con mahonesa de kimchi (9,00 €), Fuera de carta: tartar de salmón noruego con cítricos, manzana y emulsión de eneldo (16,00 €), bruschetta vegana (10,00 €), croquetas cremosas (11,00 €), patatas bravas con mahonesa de kimchi y sriracha (11,00 €), tortilla de patatas con lascas de jamón de bellota (18,00 €), choco frito con lima (15,50 €), pulpo a la brasa con puré de boniato, cítricos y ajo negro (24,50 €), rabo de toro (20,00 €) o pizza del día (17,00 €), croquetas de bacalao o de chuleta (11,00 €), Carnes: chuleta de vaca gallega 500 g (72,00 €), lomo de vaca gallega con patatas, pimientos de Padrón y tomates cherry (28,00 €).
La carta líquida de Maestro es una auténtica declaración de intenciones. Especial protagonismo adquieren los vinos andaluces y los generosos de Jerez, acompañados por una cuidada selección de blancos, tintos, espumosos y champagnes que convierten cada copa en una invitación al descubrimiento. Y es que Maestro encuentra su identidad en el equilibrio. Equilibrio entre la Sevilla histórica y la contemporánea, entre la informalidad del tapeo y el rigor de una gran carta de vinos, entre la tradición de los tabancos andaluces y la estética refinada de una vinoteca moderna. Su mayor virtud no reside únicamente en la amplitud de su selección enológica ni en la calidad de los productos que llegan a la mesa, sino en la coherencia con la que todo forma parte de un mismo relato. Cada botella, cada conserva, cada queso y cada rincón del local parecen responder a una misma filosofía: reivindicar el valor del producto auténtico y del disfrute sin artificios. Es un lugar que invita a volver porque siempre queda un vino por descubrir, una historia por escuchar o una copa pendiente de compartir. Un pequeño templo urbano donde el tiempo se mide por el ritmo pausado con el que se vacía una copa.
